Hace un rato leía algunas cosas que había escrito hace casi una año, y recordaba las sensaciones que esas palabras causaban en mí. (http://www.hi5.com/friend/profile/displayJournal.do?ownerId=88537162&offset=0).
Es interesante como nosotros mismo creamos situaciones de las cuales luego nos es difícil salir, o de las cuales simplemente no deseamos salir.
Para algunos estas situaciones son ideales o al menos son mejores que sus alternativas, para otros son inevitables y en el peor de los casos, son el deseo de algún "ser superior" que pareciera entretenerse con la manera es que se explica o no su existencia.
En mi caso, recuerdo ese sentimiento de incapacidad, frustración e impotencia, que abrazaba cada uno de mis sueños y los arrastraba al fondo de basurero de la inmadurez y el egoísmo.
Esa sonrisa de resignación, que se dibujaba en mi cara, robandole espacio a las lagrimas y que me mantenía a flote ante los demás y ante mí mismo hoy sigue en el mismo lugar, esta vez más arraigada.
La vida ha dado giros interesantes, como es de esperarse, y me ha brindado oportunidades que hace un año no vislumbraba.
El amor que dí, no lo recuperaré, y nunca lo entregué con esa intensión. Hoy sigo amando, deseando, queriendo y preocupandome por dar lo mejor de mí para quienes están a mi lado y aúnque parezca que no es lo mejor, guardo un espacio para querer, inclusive, a los que ya no están.
Hoy tengo un panorama igual de oscuro y complicado, como ya se ha hecho costumbre en mi vida, que el de hace un año. Ya sobreviví a ese y preparo maquinarias para enfrentar el que recien aparece.
jueves, 15 de noviembre de 2007
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