miércoles, 10 de septiembre de 2008

Esperanza...

Para tí...

En las noches de soledad, miro en el cielo infinito el espacio perdido que pudiera ocupar, mi grito de amor, mi eterno fervor, por ser de tu vida el más grande devoto. 

En el frío silencio de mi soledad, he podido encontrar el valor de tu ausencia, el valor de tu risa, el valor de tu ser. Que guía, que ilumina, que abraza en su seno el calor de mi vida y permite en mi alma la razón de vivir. 

En la ausencia de mi esperanza, has nacido con fuerza ganando lugar, luchando con monstruos que no han de ganar y mostrando que cielo se puede alcanza, con solo desear, con solo soñar, con solo a tu lado estar. 

viernes, 5 de septiembre de 2008

Herencia

La Palabra Guanacaste viene del vocablo azteca “Quah-Nacaz-Tlan”, y significa “Lugar junto a los árboles con oreja”

Desde hace ya 184 años, los guanacastecos hemos demostrado que siempre hemos  sido hombres y mujeres de lucha, de esfuerzo, de defensa, de coraje y de dedicación; y son estas características las que nos han brindado la oportunidad de defender nuestros ideales y sueños, ya desde la invasión de los filibusteros defendimos el país del que somos parte, nuestro sueño de desarrollo y nuestro deseo de libertad.

Las voces de guanacastecos  invaluables se han escuchado en la historia, sobreviviendo al tiempo, enseñando y recordando esa voluntad noble e inquebrantable del guanacasteco, que lucha, que ama al calor del corral, que sueña mirando a la luna, que piensa mirando hacia el mar y que siente en la sangre el valor de su tierra, de su Guanacaste.

Poetas, sabaneros, parteras, agricultores, profesionales, educadores, músicos y hasta un Presidente de la República, Guanacaste han contribuido con el desarrollo de Costa Rica y ha forjado su identidad cultural.

Quien no ha sentido en la sangre el “Espíritu Guanacasteco” al escuchar una marimba, una espanta perros, un grito sabanero, el bramar del ganado, el olor a tortilla donde la abuela, hecha a pura palmada y cocina de leña.

Quien no ha sentido como el alma se hace chiquita y como el pecho se llena de aire cuando lejos del Guanacaste, algo nos lo hace recordar, recordar nuestra infancia corriendo por los potreros del abuelo, jugando al sabanero, montando terneros, bordando con la abuela, ordeñando, aprendiendo a cultivar la tierra, jugando con ella.

Somos parte de Guanacaste, somos Santacruceños, tenemos dentro de nosotros mismos recuerdos, sueños, ideales, valores, y deseos que nos llenan de orgullo, que nos inspiran y que nos invitan a luchar por conservar lo que fue nuestro, y pronto será de nuestros hijos y nietos.

Pero que vamos a entregarles, que hemos hecho por mejorar lo que alguna vez nos dieron nuestros padres y abuelos.

Hoy la finca es diferente, la finca no es solo del abuelo, o del padre, la finca es de todos, la finca es nuestro barrio, nuestra ciudad, nuestra Santa Cruz, nuestro Guanacaste.

Ese “Lugar junto a los árboles con orejas”, ha crecido y nuestra responsabilidad también, y al igual que quienes estuvieron hace más de 184 años lograron que este Guanacaste creciera, hoy es nuestra obligación hacerlo para quienes esperan, tal y como esperamos nosotros.

Santa Cruz necesita de personas con identidad y nobleza guanacasteca y santacruceña para tomar las riendas del destino al que deseamos llegar, Santa Cruz necesita de personas críticas, pensantes, independientes que trabajen por alcanzar el desarrollo, como herencia para nuestros hijos y nietos.

martes, 26 de febrero de 2008

Ah la vida!!!

El tiempo pasa y yo sigo haciendo lo mismo, sobreviviendo... para los que me conocen no es más que la frase tradicional de respuesta ante un ¿Cómo estás?, para los que no, puede ser lo que les de la gana...

Ante situaciones que no mejoran, lo que me queda es la supervivencia, y el intentar llevar la vida con la misma sonrisa confortadora y no con el ceño fruncido, o los ojos sombríos y llenos de tristeza.

Tomamos decisiones considerando que son las mejores y en algunas ocasiones nos pegan contra la cara un fuerte golpe lleno de reproche que nos devuelve a la realidad, en la que no somos DIOS, si no simples aprendices de divinidad.

Equivocarse no es una opción, pero hay que saber reponerse y continuar, de pie o muerto antes que de rodillas.

Hoy de nuevo, una sonrisa de resignación, un suspiro profundo para confortarme y un guiño para asegurarme que podré seguir adelante por mucho tiempo más.

Gracias amigos, gracias mamá, gracias tía, hermanos, primo, gracias mi amor... simplemente por estar ahí..............

Más fuerte!!! que quiero ganar...

Más fuerte que quiero ganar, más difícil que quiero formar, mi alma al calor de fuego cruzado de risa y temor, de odio y de amor.

Más fuerte que quiero ganar, más hondo que quiero alcanzar, el pequeño rincón de infancia olvidado, el grandioso recuerdo del ser amado.

Más fuerte que quiero ganar, más constante que voy a luchar, por todos mis sueño, por cada suspiro, por ella, mi Nena, por ella me inspiro.

Más fuerte que quiero ganar, más fuerte que voy a ganar, no importa que venga en contra de mi, yo se que al final yo voy a ganar.