viernes, 10 de abril de 2009

Ausencia...

Cómo explicarme a mi mismo la verdad de tu ausencia, cómo intentar entender el vacio que dejas en mí.
Es díficil perder la batalla que define el futuro de mi alma, al estar simplemente sentado esperando regreses a mí.

Son eternos los malos recuerdos, pero escasa la felicidad, demuestra que aún sigue siendo hermosa su escensia fugaz.
Como espacios entre los deseos, como la ausencia que vive en mis días, es escasa también tu presencia y mi voluntad.

Con errores que no se corrigen y motivos que no son verdad, se hacen eternas y profundas heridas que alejan la felicidad.
Y es que espero que el tiempo te cure y me deje al fin alcanzar, el lugar en que prometí estar y heridas que no quise causar.

Pero aún si no fuera posible que tu ausencia se aparte de mí, sólo espero lograr ser recuerdo de alegres días para tí.

No hay comentarios: